Misterios y ejecución de los Cuencos Tibetanos.

Los cuencos sonoros a diferencia de los instrumentos musicales tradicionales difieren en su arquitectura básica; mientras un instrumento de música consta de varias partes, por lo menos dos, una que genera el sonido y otra que lo amplifica, la caja de resonancia, los cuencos sonoros son de una sola pieza, y está oficia de fuente vibrante y a su vez de caja de resonancia.

Los Cuencos Sonoros son instrumentos de cuerda y de percusión al mismo tiempo. Son una membrana, o parche con forma de cuenco donde el borde oficia de cuerda vibrante, como de una guitarra o chelo, pero una cuerda circular, infinita, sin principio ni fin.

Inicialmente es un disco plano vibrante, como el parche de un instrumento de percusión que se va conformando hasta alcanzar la forma deseada. El maestro artesano va conformando el disco o membrana de metal hasta abrazar una porción de vacío.

«Cuando construyo un cuenco sonoro no miro su forma exterior sino más bien su vacío interno, porque este vacío es el que le confiere las propiedades óptimas de sonido y de vibración.»

 

Los Cuencos Tibetanos como caja de resonancia

La caja de resonancia es una parte primordial de la gran mayoría de instrumentos acústicos, principalmente de cuerda y percusión que tiene la finalidad de amplificar o modular el sonido (en los instrumentos de cuerda generalmente a través de un puente). Además, es un factor decisivo en el timbre del instrumento, siendo importante la calidad de la madera (abeto y arce principalmente), el número de piezas con las que esté hecha y su estructura.

En los cuencos sonoros resultan decisivos los materiales y su estructura y método de conformado.

  • Un cuenco más profundo tendrá mayor vibración sensible al cuerpo
  • Un cuenco de mayor diámetro será más grave que otro de menor diámetro. Un diámetro mayor tendrá un perímetro mayor por ende su cuerda será más larga, más grave.
  • Los cuencos cuya masa es mayor son más agudos y menos vibrantes. Por el contrario los cuencos con menor masa, es decir, menor espesor, son más graves y más vibrantes. En general los cuencos más graves y vibrantes son los forjados a martillo y  son los preferibles para el trabajo terapéutico.

Cómo tocar?

Los cuencos sonoros son unos instrumentos que generan el sonido por vibración al ser percutidos o frotados por una baqueta de madera, dura preferentemente y forrada con cuero por uno de sus extremos.

Si bien el cuenco sonoro es el que produce el sonido, esta unidad es inseparable de un segundo elemento la baqueta.

Las dos formas básicas son el golpe con la baqueta o el giro alrededor del mismo cuenco. Y aquí cobra mucha importancia el tipo de baqueta que utilicemos para tal fin. La forma correcta de tomar el cuenco para hacerlo sonar, es apoyarlo sobre la palma de la mano con su base en la misma, sin que nada obstruya su pared exterior o vertical, pues entonces es del todo imposible hacerlo sonar, pues es de esa zona de donde emanan su sonido.

Por Percusión..

El sonido será producido por el golpe o el rozamiento de la baqueta. Esta se debe sujetar por la parte media con firmeza pero no rígida. El golpe debe ser muy suave si se hace por el lado de la baqueta sin forrar, ya que su sonido resultará demasiado fuerte y dejará de ser agradable y armónico  Si se hace por el lado de la vaqueta forrado con cuero, fieltro, corcho, etc. el golpe puede ser más fuerte ya que será suavizado por este revestimiento.

Un secreto a saber es que la forma de percutir el cuenco es con una dirección horizontal al piso, pero con salida hacia arriba. Recibe el golpe como si este viniera de formo circular de abajo hacia arriba. Siempre y cuando se desee sacar un sonido abierto, dulce y sostenido. Por el contrario, puede percutir de arriba hacia abajo y el resultado será de un sonido seco, con ruido al golpe de la baqueta, y más corto. Son diferentes modalidades que se pueden aplicar en base a la necesidad sonora de cada momento. En general  recomiendo para la mayoría de las situaciones, percutir con salida hacia arriba.

Por frotación..

El giro consiste en pasar la baqueta de madera o recubierta de cuero por el borde superior, ya sea en sentido horario o anti horario, según la comodidad del ejecutante. Pero si hay un trabajo concreto, suele tenerse en cuenta esta dirección ya que mientras el giro anti horario abre, eleva, saca para afuera, el giro con dirección horaria cierra, retorna, el primero se utiliza al principio como por ejemplo iniciar una sesión de yoga, reiki o armonizaciones en general y se finaliza con la dirección horaria. Hay lugares puntuales que se recomienda solo el giro horario como ser en el vientre ya que se armoniza con el movimiento peristáltico.

Tomaremos el cuenco en la palma de la mano, y con la baqueta comenzaremos a girar alrededor del cuenco, al principio con bastante velocidad de giro hasta que escuchemos su tono. Entonces, iremos reduciendo la velocidad hasta que notemos que continúa emanando un sonido limpio y homogéneo.

Es muy utilizada esta forma de hacer sonar el cuenco en los masajes sonoros, que estarán más ampliados en la nota referida a estos. Para ir practicando pueden apoyar el cuenco en el suelo o sobre sus pies juntos por sus plantas y sostener el cuenco apoyando los dedos de una mano en el fondo mientras que con la otra se hace girar la baqueta en forma de media luna, es decir un giro que va y vuelve ya que nuestro brazo impide el giro completo.